Museo de arqueología

¿Sabías que...?

Can Saragossa puede inscribirse en la corriente neogótica de la arquitectura modernista. La casa se construyó en 1902 según indica la fecha en el piñón de la fachada principal. Fue por encargo de Narcís Saragossa Ametller, su propietario desde 1895 y cuyas iniciales figuran en la dovela clave de la puerta principal.

Can Saragossa es una masía cuya historia ha ido a la par con la del pueblo de Lloret. En sus orígenes era uno de los mansos más antiguos de la villa. Las reformas modernistas del siglo XIX lo convirtieron en un lugar de veraneo de lujo hasta que fue acondicionado como hotel en el año 1954. Actualmente acoge en su interior las exposiciones permanentes de arqueología ibera y la extensa colección Joan Llaverias. Sus dependencias albergan la sede de la Unidad de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento, entre otras, del Ayuntamiento de Lloret de Mar.

Breve historia de una masía con mucha historia

Los primeros datos de la existencia de la masía se remontan al año 1317. En aquella época el término de Lloret estaba formado por 26 masías y 9 bordas, repartidos por todo el territorio. La peste negra no hizo una excepción en Cataluña y dejó muchas masías en estado de abandono, pero Can Saragossa, afortunadamente, no se vio afectada. Un inventario del año 1631 ofrece datos sobre la distribución de la casa de labor así como también sobre el ganado y los cultivos: frutales, trigo, judías, garbanzos, habas y coles. En 1885 Narcís Saragossa Ametller, médico cirujano, se convirtió, por herencia, en propietario de Can Saragossa. Él fue quien encargó las obras de remodelación del edificio que culminaron en el año 1902. La reforma dio al edificio un aire de palacete modernista, siguiendo las corrientes de los estilos historicistas neogóticos que tan de moda estaban a principios del siglo XX. Las épocas sucesivas fueron de esplendor para Can Saragossa y estuvieron marcadas por las fiestas de lujo, los bailes de disfraces y los partidos de tenis con los que las clases acomodadas se entretenían en el verano. En el año 1954 el edificio fue convertido en hotel. Un hotel con 10 habitaciones, el Hotel Mañana, que estuvo abierto durante diez años. El Ayuntamiento de Lloret de Mar compró la masía en el año 1984, cuando vivía en ella el matrimonio formado por Joan Carbó Vilas y Maria Palaudelmas.

Las exposiciones permanentes de Can Saragossa

El mundo de los iberos en Lloret de Mar

Entre los siglos VI y III antes de Cristo, en el sur y este de la península Ibérica tuvo lugar el desarrollo y esplendor de la cultura ibera. La sociedad ibera era básicamente agrícola y sedentaria. Vivían, en general, agrupados en poblados amurallados sobre colinas; las casas tenían zócalos de piedra, paredes de barro y tejados vegetales. Este estado de urbanización, aunque incipiente, ya implicaba una cierta jerarquización y especialización de la sociedad, que se veía favorecida por el comercio, realizado principalmente por vía marítima, con griegos y cartagineses. Desde un punto de vista técnico y cultural, era una sociedad bastante avanzada, como lo demuestran las herramientas y armas construidas con hierro, o los trabajos de alfarería, de la que eran auténticos expertos. A pesar de pertenecer todos a una misma cultura, los iberos estaban políticamente divididos a causa de las características de su sociedad y de su sistema económico, y las luchas internas eran frecuentes. Por dicha razón, fue un pueblo eminentemente guerrero y los elementos defensivos de sus poblados eran ineludibles. 

Yacimiento de Montbarbat

El poblado ibérico de Montbarbat se encuentra situado en la cima de la montaña del mismo nombre, a 331 metros de altitud, en la Cordillera litoral, en el extremo norte occidental del término municipal de Lloret, en el límite con Maçanet de la Selva. Su situación geográfica lo convierte en un lugar estratégico, ya que es una atalaya desde donde se domina visualmente toda la depresión de la Selva, las laderas de las montañas que la rodean (Montseny, Guilleries y Cabreres), la parte occidental de las Gavarres y la parte baja del río Tordera. Por tanto, desde Montbarbat se controlaban dos de las vías de comunicación más importantes del país: la vía Heraclea (posteriormente, vía Augusta romana), que comunicaba la península Ibérica con el resto de Europa, y la vía marítima y fluvial que comunicaba el litoral con el interior del país por el eje del río Tordera y la riera de Arbúcies.

Yacimiento de Puig de Castellet

El recinto fortificado ibero de Puig de Castellet está situado a dos kilómetros al norte del núcleo urbano de Lloret de Mar, cerca de la urbanización Roca Grossa. Se erige como un espolón en la ladera occidental del Puig de Rossell, a 197 metros de altitud, en un pequeño rellano cerca de la cima, oculto visualmente desde el mar por la parte más elevada de esa colina. Su situación estratégica le permite dominar la línea de la costa desde la desembocadura del Tordera hasta la playa de Lloret y toda la llanura circundante, y mantiene contacto visual directo con los poblados iberos de Montbarbat, Turó Rodó y Turó de Sant Joan de Blanes.

Yacimiento de Turó Rodó

El poblado ibero de Turó Rodó está situado sobre un pequeño promontorio peninsular de 40 metros de altura en dirección nordeste muy cerca del núcleo urbano de Lloret de Mar. Se asoma directamente al mar por levante y mediodía: sus laderas finalizan en la playa de Sa Caleta, a poniente, y queda unido a tierra firme por el norte mediante un istmo de unos 50 metros de ancho. Es, pues, un sitio de defensa fácil con un amplio campo visual sobre la playa de Lloret, la llanura circundante, un importante tramo de costa y las elevaciones de la Cordillera Litoral que rodean este sector de la Costa Brava.

Colección Joan Llaverias

La colección está formada por un fondo de 152 cuadros con dibujos, acuarelas y óleos adquiridos por el Ayuntamiento de Lloret en el año 1982. En la exposición se puede contemplar también el cuadro de gran formato que pintó Llaverias en el año 1921, La procesión de Santa Cristina. Una escena que, según Joan Domènech, «es como si el artista, en una actitud de evocación imaginaria, pinta una procesión que no está pasando en ese momento, pero que ha pasado tantas veces».

Yo soy Joan Llaverias

Joan Llaverias nació en Vilanova i la Geltrú en 1865. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, donde destacó por sus habilidades con el dibujo. La búsqueda de paisajes e inspiración creativa le llevaron hasta el Empordà y la Costa Brava. Fue en ese período, hacia 1905, cuando empezó a frecuentar la localidad de Lloret de Mar. Era todavía un pueblo virgen, un pueblo de pescadores y de atardeceres de verano con un sosiego antiguo. En Barcelona colaboró como dibujante de revistas de gran renombre como Cu-Cut, en cuyas páginas publicó dibujos de gran sagacidad cómica. Sus obras se exponían en las salas más frecuentadas y muchas de ellas estaban relacionadas con Lloret. A partir de ese momento, hacia el año 1914, su vínculo con el pueblo fue cada vez más intenso. Durante la Guerra Civil (1936-1939), el pintor permaneció en Lloret y colaboró con el escritor local Esteve Fàbregas i Barri ilustrando narraciones marineras. Llaverias, el pintor de Lloret, murió como consecuencia de una complicación de la bronquitis que sufría el día 18 de noviembre del 1938. En su estudió quedó un cuadro todavía por terminar sobre el caballete.

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